La Diagonal

Periódico fundado en la Región del Bío Bío, en enero del 2009.

La Diagonal

A concho con Ruperto Concha

A concho con Ruperto Concha

21/10/09.-Ruperto Concha es un personaje sorprendente, uno lo cree miembro del Club de la Pelea y resulta que fue hippie en Nueva York. Los penquistas llaman a “Bío-Bío, la Radio” preguntando que pasa con él. En está conversación donde habló de todo, sabremos ¿Dónde está Ruperto?

Muchos lo conocimos en años recientes a través de sus lúcidos comentarios radiales de los domingos a la hora de almuerzo en radio Bío-Bío. Esa particular combinación de información, análisis y opinión que lo dejaba a uno con la boca -y sobretodo la mente- abierta. Ese periodismo tan escaso por estos días, el verdadero, el que ayuda a descifrar las esperanzas en estos tiempos violentos y corruptos donde pareciera que todo, hasta la verdad, se vende al mejor postor.  Periodismo que le hace honor también a ese slogan de la cadena radial, que supimos además que él había inventado: “El hombre que no es informado no puede tener opinión. El hombre que no tiene opinión no puede tomar decisiones”.

Pero ¡los últimos meses Ruperto se nos desapareció del dial!

La buena noticia es que en realidad Ruperto está vivito y coleando y que sus comentarios siguen saliendo en la Red de Radios Bío-Bío (excepto en nuestra región y en la de la Araucanía) y que su alejamiento no ha tenido que ver con la reciente alianza de la radioemisora con la CNN, como algunos especulábamos, tratando de encontrar alguna explicación al vacío que devino en las ondas radiales locales. Debiésemos haber pedido explicaciones (o mejor aún, a lo Condorito, exigido una explicación) a la gerencia regional sobre qué motivos tan poderosos acontecieron en las riberas del Biobío para dejarnos a los del sur, a sus propios vecinos, sin esa voz llamada Ruperto Concha.

Por ahora, compartimos con ustedes parte de la conversación -más que entrevista- que sostuvimos con Ruperto a fines de junio, los días mismos en que la bestia atacaba en Honduras. Lo hicimos en su modesta casa, a poca distancia de la Laguna Grande de San Pedro, donde nos atendió con el cariño y la humildad que suelen tener los grandes. De muchas cosas hablamos con este periodista que llegó al mundo el 9 de junio de 1938 en Santiago y que no dejó de sorprendernos y romper nuestros esquemas: que seguía saliendo en la Bío-Bío, también en la CNN, que había trabajado para  la Archi, que vivió en una comunidad hippie en Nueva York, que admira la Revolución Bolivariana y que cree que los cambios los tenemos que hacer entre los más viejos y los jóvenes.

A continuación algunos segmentos de esta conversación. Éstos y otros estarán disponibles también en cuñas radiales en www.agenciadenoticias.org,  la Agencia de Noticias Medio a Medio.

Así se hizo periodista Ruperto Concha


“Estudie Periodismo en la Universidad de Chile, pero no terminé. Yo estaba muriéndome de hambre y tuve que empezar a trabajar…estaba en segundo año de periodismo…en la Universidad era ayudante en Teoría de la Comunicación y ayudante en Introducción al Periodismo del profesor Alfredo Hoppe, una persona muy consistente”. Era la época en que dirigía la escuela Ramón Cortés. Luego que se promulgara la ley del Colegio de Periodistas, Concha se colegió por el artículo 24, como “periodista en ejercicio”. “Me ofrecieron ir de reportero a la radio La Voz del Sur de Punta Arenas. Era una oportunidad de seguir mi vocación y seguir con mi vida. No existían las trasmisiones satelitales, no existían los teletipos hasta Magallanes…había que piratear. Yo tenía que tirarme a tratar de pescar la onda corta, la BBC,  pescar las radios brasileras”.

Se especializó en el área internacional, especialidad que mantiene hasta hoy, en que frecuentemente trabaja hasta horas de la madrugada revisando periódicos de todo el mundo, comenzando por el oriente y Europa. No le era tan complicado descifrarlas. Desde kindergarten aprendió inglés y con su madre italiano. Regresó a Santiago a trabajar en Radio Magallanes que era parte también de la cadena Radioemisoras Unidas que mantenía radios de Punta Arenas hasta Antofagasta. Eso fue en la década de los 60, cuando además tomó contacto con la ahora tradicional y derechista Archi (Asociación de Radiodifusores de Chile).

“Mientras estuve en Radio Magallanes empecé a ser requerido, invitado por la Asociación de Radiodifusores de Chile para determinados trabajos de planteamientos, discusiones, enfoques que eran en el fondo teoría de la comunicación…terminé incorporándome a la Archi; me tocó trabajar fuertemente en los trabajos de la AIR, la Asociación Interamericana de Radiodifusión; participé en congresos internacionales en Miami, en Montevideo, en Río de Janeiro, fue un período de muchos viajes y de pasarlo regio además”.

( ) Quién diría de este periodista que hoy no tiene empachos en la lengua para criticar, cuando corresponde, las políticas del gobierno de Estados Unidos o el sistema neoliberal. No es que sea antinorteamericano, ni cerca. Vivió allí en ese país, a fines de la década de los 60, un proceso que según él “fue enriquecedor, no te puedo decir hasta que extremo”.

La Revolución Hippie


“Quise ver lo que era la revolución hippie que consideré era algo sumamente relevante. Me pareció que era una coyuntura histórica muy significativa, cosa que sigo creyendo. De hecho pienso que la peor falla que tuvo el pensamiento de izquierda fue no haber comprendido que no hay revolución política si no hay una revolución cultural simultánea. El planteamiento hippie era una revolución valórica, una revolución cultural tremendamente profunda. Aquí en Chile la conocimos caricaturizada…lo que se nos mostró era una historieta” nos relata Ruperto con voz segura para entrar luego a detalles sorprendentes que parecen haberlo marcado a fuego.

“Yo viví en una tribu que se llamaba Tercer Mundo, la Third World Tribe…que quedaba en el corazón del mundo hippie nuevayorkino…era una casa que había sido abandonada. En ese tiempo los hippies actuaban a menudo como okupa…un edificio de cuatro pisos, en el tercer piso había una sala enorme, era el aula magna de la tribu y en un rincón había una mesa redonda como de un metro cincuenta de diámetro y allí habían puesto un canastito de esos de totora también donde había plata. El que tenía plata tiraba un poco de plata en el lugar y el que necesitaba plata sacaba plata de ahí. Era una especie de banco libre, banco abierto. A menudo debe haber habido allí probablemente unos 800 dólares, una cantidad muy fuerte, te estoy hablando del año 1968, 1969. Había una cantidad importante de dinero y nunca, pero jamás nunca alguien pego un agarrón..de repente había menos y de repente no sólo se recuperaba, sino que había un poco más. Yo saqué dinero de allí muchas veces” continúa como acariciando sus recuerdos. “Esa cosa fresquita, no reglamentada. El reglamento surgía del afecto, del amor que tu sentías por tus compañeros, por tus camaradas de esa aventura” confiesa.

Allí en Nueva York trabajó brevemente en un par de periódicos, entre ellos el Village Voice, aunque eran bastante formales para él que andaba en esa época frecuentemente vestido “con túnica y collar de campanitas”. En esos dos años en EEUU se hizo amigo también de cineastas como Raúl Ruiz y Miguel Littin. Volvió a Chile y la misma Archi lo mandó a Europa donde asistió en Alemania a un curso de periodismo radial y televisivo, país en el cual también  tuvo la oportunidad de trabajar brevemente en la BBC.

Luego, “por asuntos absolutamente personales, entre otras cosas, lo más importante es que había conocido a quien hoy es mi mujer..me vengo a Chile..llego acá y me toca el 73”-rememora Ruperto. “No quise seguir en Archi ni tampoco quise seguir haciendo periodismo..en ese momento interrumpí el trabajo periodístico y me dedique al trabajo editorial. Puse una pequeña empresa de producción editorial” cuenta para agregar que entre otras colecciones editó la serie Siglo XX y la serie Paradigmas que con más de 4 millones fue record de ventas iberoamericano. Pero el período de “relativa prosperidad” -porque Ruperto confiesa “haber sido siempre pobre- que declina a partir de finales de los 80s, hasta que en 1993 aparece Nibaldo Moschatti padre, amigo de 30 años, quien lo invitó a venirse a Concepción, de donde nunca más se ha ido.

Radio Bío-Bío y CNN


Al tratar de indagar más sobre su silencio en la Bío-Bío regional y los impactos de la asociación de la CNN con Bío-Bío responde cauto, señalando que hubo un desacuerdo con la gerencia regional, pero reiterando su admiración y confianza en esta gran red de emisoras.

“Mis crónicas siguen siendo transmitidas en todo el país excepto en Concepción y en la zona de sus repetidoras. Cada periodista tiene una perspectiva, la vergüenza es cuando finges que no hay perspectiva. Cuando tú dices “yo soy objetivo”, eso es mentira. El periodista tiene que ser honesto en expresar con toda claridad que él está hablando desde su perspectiva…en ese sentido creo que Bío-Bío es una radio excepcionalmente eficaz y coherente con la tarea periodística a tal extremo, y esto es muy interesante que lo sepa la gente, que competían con la Bío-Bío las más ricas cadenas de radio de Chile, las nuevas grandes cadenas, El Mercurio, que aparte de comprometer sus cadenas quería comprometer sus periódicos, la Concertación entró a la competencia con la Cooperativa y también con el canal Nacional…y fíjate que la CNN le dio absoluta preferencia a la Bío-Bío”.

No es que crea que la CNN sea objetiva, pero insiste que él ha estado en sus pantallas en varias ocasiones.

Periodistas y comunicadores


Pero lo que si le da vergüenza ajena (nos da para ser más exactos, ya que compartimos el diagnóstico entrevistado y entrevistadores) es la situación actual del periodismo chileno, que ve reflejada en el vergonzoso incidente de la foto con Obama, ocasión en que sólo un periodista osó hacer una buena pregunta relativa a cuando se pediría perdón por lo hecho a Chile por la CIA estadounidense y en que los demás se limitaron a preguntar sobre cuándo vendría a Chile y a mendigar una foto conjunta. Ese incidente y otros hechos del mundo de las comunicaciones no lo hacen estar muy optimista, aunque sus gestos y fuerza de convicción revelan lo contrario.

“Creo que la situación dista mucho de mejorar. No puedo sentirme optimista en este momento. Esto incluye también otra cosa: cualquier chileno está amparado por la constitución en su derecho a la libertad de expresión y de información, cualquier chileno. Eso significa que cualquier chileno que esté desempeñando tareas periodísticas debe tener la protección que le corresponde a cualquier periodista, o sea tiene derecho a mantener la reserva de sus fuentes por ejemplo. La ley actual de periodismo no le reconoce al comunicador alternativo ese derecho. Y no solo a él;  por ejemplo cuando se trata de medios comerciales un fotógrafo o un camarógrafo no está protegido” sentencia.

La Revolución Tecnológica


Pero este maestro del periodismo, lejos de deprimirnos con sus denuncias, nos ratifica los diagnósticos que muchos hemos hecho y nos hace recordar nuestros sueños y esperanzas, al responder a la pregunta de cómo podemos utilizar adecuadamente las nuevas tecnologías comunicacionales y cómo podemos hacer los periodistas para cambiar el orden (más bien desorden) actual: “En la medida de que exista conciencia primero de que la comunicación es una empresa respetable. No es que cualquiera diga: yo voy a comunicar. ¡No es tan fácil! Hay que producir un proceso de depuración, de entrenamiento en el uso del lenguaje y de la imagen. Dime tú en los diarios, cuando recién apareció la riqueza infinita de las tipografías en el computador y te encuentras con publicaciones que eran una ensalada tipográfica, porque como se podía, metían de todo. Hasta que se produjo después el regreso hasta una cierta llaneza, una búsqueda de una claridad, de una lucidez en la expresión gráfica acorde con la lucidez que se pretendía dar en el contenido”.

Pero Ruperto aclara que no tiene recetas mágicas y que entre todos avanzaremos.

La Revolución Bolivariana


“Una de las cosas que yo más le admiré a Hugo Chávez fue lo que mostró en la entrevista que le hizo Gabriel García Márquez cuando éste le dice: Bueno pues Hugo ¿Qué es esta cosa de la Revolución Bolivariana? y Chávez le dice “no sé pues hombre”.

“Eso es lo admirable. El no venía con un paquetito, no venía con un tarrito de conserva: Revolución Bolivariana Cómprelo Usted. No, es cara. No. Él estaba haciendo una propuesta. El está soñando en esto y otros también están soñando en esto y también ocurren cosas parecidas que tienen que concordar, que tienen que confluir. El pensamiento revolucionario no te sale de un libro, no te sale de una doctrina: éste es el evangelio socialista. No existe eso. Tiene que llegar a generarse en el conjunto social ese contenido, esa especie de contenido abstracto de algo que ya no va a depender de un caudillo, no de un profeta ni de un iluminado. Es un pueblo que está alcanzando su lucidez.”.

Por Cristián Opaso y Juan Schilling

La Diagonal.cl

7 Comentarios para “A concho con Ruperto Concha”

  1. antonio dice:

    Desde la primera vez que lo escuche en BioBio La radio, me llamó la atencion este comentarista versado , profundo y a la vez sencillo, y tan claro como valiente. Lastima que no lo den ahora en nuestras ondas locales ¿cuando lo reponen?

  2. darwin esquizo dice:

    Grande Ruperto !!
    lo escuchaba en mis tiempos en el liceo Enrique Molina hace pocos años. Lo primero que comentaba con mis compañeros de curso y del centro de alumnos a primera hora de la mañana eran sus analisis.

  3. Alejandro Martinez dice:

    Estimados amigos seria genial poder emitir los comentarios de Don Ruperto en nuestra radio, ustedes podrían hacer el vinculo, lo mismo si ustedes quieren tener un espacio acá es cosa de analizar el tema saludos .
    Alejandro.

  4. Pato dice:

    me gustaan sus comentarios pero bueno hay muchos que han caido en esa revolucion bolivariana que es lamentable

  5. isa dice:

    inpirada en sus comentarios del los domingos busque las 7 semejanzas entre gobierno y dicatdura

    Las 7 semejanzas entre el gob.de la concertación y la Dictadura. 1.Monopolio de la información.(censura) 2.Montajes judiciales. 3.La utilizacion de la ley antiterrosrista. Persecusion plitica. 4.Represión e intimidacion ante acciones de grupos sociales(Paro,Protestas) 5.Nepotismo. 6.Terrorismo economico. 7.Corrupcion y falta de probidad

  6. isa dice:

    En las 7 semejanzas entre el gob.de la concertación y la Dictadura. 1.Monopolio de la información.(censura)
    2.Montajes judiciales.
    3.La utilizacion de la ley antiterrosrista. Persecusion plitica. 4.Represión e intimidacion ante acciones de grupos sociales(Paro,Protestas)
    5.Nepotismo.
    6.Terrorismo economico.
    7.Corrupcion y falta de probidad

  7. Raúl dice:

    Hola Don Ruperto , le mande un mail (rconcha@laradio.cl) y todavía no me manda el documento que le pedía ¿CAmbio de mail) Gracias por todo Adios

Escriba un comentario

Suscríbete para recibir La Diagonal en tu email:

Puede escribir un comentario, o hacer trackback desde su sitio.

También puede suscribirse a los comentarios de este artículo a través del feed RSS

Publícalo en Menéame

Compártelo en Facebook

Guárdalo en tu del.icio.us

Síguenos en Twitter

Comentarios

  • Felipe - Hola, encuentro que el panorama no se entristeció para nada…
  • LAUTARO ROJO - Las Agruoaciones de los DD.HH.,tienen todo el derecho de dudar…
  • carol - fui a precadet y cenafom los unicos institutos que encontre…
  • Darwin Rodríguez - Gran Trabajo de Omar. Felicitaciones por ello. Pueden ustedes contactarlo con…
  • MiGuElOn - Siempre dije que el tema de los DD.HH es un…
  • Nelly Gallardo - buena iniciativa.... en relidad no he tenido la oportunidad de…

Artículos populares

Encuesta

¿Cómo será este nuevo gobierno?

View Results

Loading ... Loading ...